miércoles, 4 de mayo de 2011

Festejos luctuosos

Hace dos días que escribí en el blog, pero como sigo ocioso laboralmente, escribiré algo antes de ir a comer. Hoy toca hablar de Bin Laden (o como se escriba). El otro día lo mataron y vi imágenes de algunos estadounidenses celebrándolo en la calle. Reconozco que el malvado saudí no es alguien que me cayese simpático, es más, me resultaba detestable, casi tanto como los miles de desgraciados que hacían lo que él decía o que, sencillamente, se apuntaban a su “club”.

No sé si el mundo es más seguro sin ese degenerado que con él. Después de todo, ha tenido tiempo de sobra para esparcir su maligna semilla por el mundo. Tan famoso era el hombre que, incluso aunque ya no fuese un activo terrorista, la sola mención de su nombre podía hacer que más de un pobre diablo de esos a los que lavan (más bien ensucian) el cerebro, ardiese en deseos de reventar por su gran causa que, ahora que lo pienso, no tengo claro cuál era. ¿Qué pretendía? ¿Hacer que todo el mundo se convirtiera al Islam? ¿Llevarnos a todos, y todas, a vivir de nuevo de un modo medieval? ¡A saber!

Supongo que, como nos pasa a muchos, hacía lo único que sabía hacer. Lo malo es que su profesión era un tanto maligna. Creo que la mía, que en los últimos tiempos consiste en masajearme el escroto, es menos dañina que la de enviar a abnegados mártires a reventar en medio de gente que pasa por allí.

Ya me he enrollado sin ton ni son. Lo único que pretendía decir es que no entiendo como nadie puede sentir, cuando alguien muere, un gozo tal como para salir a pegar botes y corear sandeces en masa. Bin Laden era malo, muy malo, uno de los peores, pero no entiendo cómo su muerte puede generar en tantas personas el mismo sentimiento de gozo que la victoria de su equipo de fútbol en alguno de los múltiples campeonatos que hay en el mundo.

Particularmente me importa un pito que hayan matado a ese tipo, pero tengo que reconocer que no he sentido ningún gozo especial al conocer la noticia, básicamente me he quedado igual que antes de saberlo ¿Creéis que debo ir al psiquiatra? ¿O bastará con visitar al psicólogo?

3 comentarios:

El censor dijo...

Me alegro de leer dos entradas en Libertad Diodenal tan seguidas en el tiempo. Sin duda has perdido chispa y seguidores. Pero con algo más de hilaridad en los post seguro que subes como pólvora. Has pensado en montar un canal en youtube? Creo que seria el complemento perfecto. Además si Iñaki ahora se gana la vida así creo que tu también podrías hacerlo.

David Mojarra dijo...

Me parece exagerado celebrarlo y pedir que se publique la foto. En lo que estoy de acuerdo es en que lo liquidasen. Si lo hubieran cogido preso, al final habría sido peor. Seguro que habría habido disturbios por todo el mundo musulman, empezarían a decir que si le torturan o no le torturan, que si se violan sus derechos, que si patatín o patatán. A veces creo que lo mejor es cortar por lo sano.
Bin Laden bien muerto está, pero a mi no me van a sacar a la calle a celebrarlo.

David Mojarra dijo...
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