jueves, 24 de diciembre de 2009

Nochebuena

Dentro de un rato partiré rumbo al hogar paterno (y materno) para compartir la cena de Nochebuena con quien haya por allí. Ahora que lo pienso, realmente no voy a compartir nada sino a gorronearlo todo ¡Cómo soy!

Mientras llega el momento de marchar, como estoy harto de ver la tele, he decidido escribir algo y, de paso, felicitaros las Navidades. No soy muy “felicitón” pero, puestos a escribir, no me cuesta nada unirme a la masa de felicitadores que pulula por el mundo en estas fechas.

Hoy, además del hecho que se conmemora, el nacimiento de Jesús, ocurrirá algo que, al parecer, también es trascendental: El mensaje de su Majestad el Rey Don Juan Carlos se retransmitirá por Euskal Telebista.Como diría el difunto Joaquín Luqui: ¡Guau! ¡Total! ¡Alucinante! ¡Lo más! Particularmente me importa un pito ese detalle, pero supongo que es un signo más de que algo está cambiando en aquella comunidad autónoma (para bien).

Pero eso no es todo, la escenografía se renovará y todo será mucho más bonito. ¿Saldrá Felipe Juan Froilán de todos los Santos junto a su abuelo? ¿Aparecerá nuestro monarca en un escenario virtual de estilo galáctico flotando en medio del universo? Ardo en deseos de ver qué sorpresas nos han preparado.

El mensaje me importa poco porque, sea sensato o absurdo, no servirá para nada que no sea llenar páginas de los periódicos y minutos de radio y televisión para comentarlo. Si se quisiera que “los ciudadanos y las ciudadanas” hiciesen caso de algún mensaje, debería ser Belén Esteban la que lo diese. Ella sí que llega a la gente. Nuestra musa, a pesar de ganar un dineral (cada vez más), sigue mezclándose con el pueblo llano. Usa “tasis” y va al Carrefour con su carrito, al contrario de lo que hace la mayoría de nuestros políticos. Ellos andan todo el día hablando de lo que necesita la “ciudadanía” cuando hace tiempo que no saben cómo vive uno de esos ciudadanos con los que llenan su bocaza a todas horas.

Y si los políticos no saben casi nada de cómo vive la gente normal, mucho menos lo sabe el Rey a pesar de su proverbial campechanía, así que no trae cuenta atender a su mensaje. Aprovechad para apagar la tele un rato y así ahorráis energía que, según parece, es buena cosa, o tal vez no. ¡Uno ya no sabe qué hacer!

Corto el rollo. Feliz Navidad a todos (y todas) y, por favor, dejad de preocuparos de si habréis acertado, o no, con los regalos que vais a hacer a vuestros múltiples familiares. Para otro año haced lo mismo que yo: No regaléis nada… Salvo amistad y amor.

¿A que os he hecho derramar unas lágrimas de emoción?

Para finalizar dedicaré un afectuoso saludo al simpático timador japonés, Kashuma. Esta semana ha actuado en Burgos (con éxito), así que estoy contento porque sé que pasará una excelente Nochebuena gracias a los “donativos” de las buenas gentes que pululan por esas frías tierras castellanas.

P.D.- No pongo la imagen de un Nacimiento para no ofender a los laicos, ya sabéis que me he vuelto progresista y detesto ese tipo de agresión "intelectual".

4 comentarios:

Jajaja dijo...

Felices fiestas también a ti, Meteorismo. Supongo que, como te has hecho progresista, ya no utilizarás la retrógrada frase de "Feliz Navidad" que, está comprobado, molesta a uno de cada 10.000 musulmanes, budistas, pastafaris, ateos, hare-krisna, católicos no practicantes... que comparten con nosotros este Mundo mundial.

Meteorismo galáctico dijo...

Estimado Jajaja:

Tengo que reconocer que aún no me he “progresistizado” lo suficiente y aún se me escapa lo de “feliz Navidad”, pero poco a poco voy desterrándolo de mi discurso para evitar ofender a estas tres o cuatro personas que, con total legitimidad, se sienten dañadas en lo más íntimo de su moral social (siempre solidaria y comprometida con los más necesitados del mundo).

Habrá que proponer a nuestros mandatarios que destierren el santoral de nuestros calendarios para dedicar cada día a uno de los múltiples conceptos laicamente sagrados de nuestros tiempos: Democracia, paz, tolerancia (aunque sea de nivel cero), diálogo, crispación, estatuto (en todas las lenguas oficiales del estado multicultural español), hecho identitario, nacionalismo, república, estado de derecho, etc. Con la imaginación de ZP, seguro que se le ocurren 365 “concetos” para rellenar todos los días del año de modo laicista.

Zarzamora dijo...

¡Que original eres galáctico! Propongo también: día del género, de la ciudadanía, de la inflación, día del CIS, de la EPA, del PIB, de la CEE, de la I+D, de la excelencia, del metrosexual...¡UFF, nos van a faltar días, incluso si el año es bisiesto!
Feliz Navidad y que, por lo menos, nos quedemos como estamos.

Carlos García dijo...

Yo también, amigo Galáctico, desde el exilio auto-impuesto y el ostracismo te deseo un año (la nochebuena se me pasó) de parabienes y plusvalías.

Un Abrazo!