miércoles, 10 de diciembre de 2008

¡Escándalo!

Acabo de escuchar en el noticiero de Iñaki Gabilondo la noticia de que en una cadena de televisión británica van a retransmitir un documental en el que muestran los detalles del suicidio asistido de Craig Ewert, que utilizó los servicios del grupo suizo Dignitas en el año 2006 para morir. El escándalo está asegurado (o tal vez no).

El tema de la eutanasia, como el del aborto, la pena de muerte y otros, siempre es polémico y por esa razón la emisión de un suicidio asistido (de un documental en el que se muestra) también será altamente debatida.

Particularmente no sabría posicionarme ni a favor ni en contra de la eutanasia porque me temo que, en general, no tenemos claro lo que es. La llamada eutanasia pasiva que, si no me equivoco, consiste en no someterse a tratamientos indeseados para alargar la vida, no me parece mal, pero reconozco que probablemente me costaría mucho encontrar razones que no fuesen de orden sobrenatural para infundir ánimos a alguien cuya vida consiste vegetar esperando la llegada de la muerte y que pide que le ayuden a acabar con esa espera (supongo que esto es lo que se llama eutanasia activa). Ciertamente hay multitud de casos y no todos son equiparables y es ahí donde surge la polémica.

Sea como fuere, el tema de hoy no es la eutanasia sino la retransmisión de las imágenes de Craig Ewert durante sus últimos instantes de vida.

Reconozco que a mí no me molesta lo más mínimo que emitan esas imágenes y tampoco me molesta que alguien gane un dineral a costa de ello (supongo que mi afición a Gran Hermano me ha vacunado contra el virus del escándalo). Si los implicados en esto han decidido dar su permiso para que se haga, no encuentro objeción a ello, además, siempre se puede apagar la televisión si uno cree que lo que se va a mostrar es una indecencia.

Podría alegarse, tal vez con razón, que esta es una forma de intentar convencer a la gente de las bondades de la eutanasia activa. Es probable que sea una de las finalidades, pero aunque así sea, sigue sin parecerme mal. Es más, gracias a estas imágenes, el que quiera defender la eutanasia, la defenderá, y el que quiera atacarla, la atacará. Ocultar las cosas no sirve para aclararlas, pero ponerlas sobre el tapete permite someterlas a juicio. El señor Ewert ya está muerto, así que el poner las imágenes de su suicidio o no ponerlas no va a servir para que regrese a la vida, pero sí pueden ser útiles para que tengamos animadas charlas de sobremesa o para escribir “posts” tan insulsos como este.

Con gran probabilidad habrá multitud de voces que se alcen para denunciar la iniquidad de quienes van a montar este espectáculo, pero yo no veo esto peor ni mejor que las imágenes de los campos de concentración nazis o de los efectos de los múltiples atentados terroristas con los que nos "deleitan" tantos iluminados que hay por el mundo, y tampoco veo que este tipo de exhibiciones televisivas escandalicen a nadie (a mí no, desde luego).

Seguramente las imágenes de un señor que muere tranquilamente en la cama tras tomar unos relajantes letales no aporten nada a nadie (salvo unos cuantos milloncetes de euros a repartir entre unos cuantos) pero la polémica que se suscitará conseguirá que hasta quienes piensan que esto es una aberración, acaben viéndolas.

12 comentarios:

Carlos dijo...

Hola Meteorismo,
Pues supongo que, si entra dentro de la legalidad vigente, cada cual puede ganarse la vida como pueda, o como sepa. Y cada cual también es libre de cambiar de canal o apagar la tele, si lo desea.

Sin embargo, este tipo de cosas dicen muy poco de la raza humana, sobre todo porque convierten algo, que debería ser digno, en un espectáculo de masas y, por tanto, indigno.
Y el primero en serlo es el tal Mr. Ewert al consentir que se le grabase en unos momentos en los que "uno" no debería estar para nadie. Yo no lo estaría, al menos.
Asín que, como el primer indigno fue él, no siento ningún pudor en criticarle y en disculpar a los que utilizan su "estiramiento de pata" para ganar pasta.

Que le den...

Meteorismo galáctico dijo...

La verdad es que no sé si la familia de Ewert ganará dinero con esto (si tuviese que apostar lo haría por el sí) pero lo que está claro es que don Craig no va a disfrutar ni un céntimo de lo que reporten sus imágenes. A lo mejor él lo hizo pensando que sería una buena forma de convencer a la gente de que es mejor morir tranquilamente que vivir con impaciencia por morir. En fin, vete tú a saber lo que pasaba por la mente de ese buen señor. Entre tanto seguiremos divagando y hablando gracias a la ocurrencia de este caballero.

Kuko dijo...

Yo no pude ver el reality porque ya lo habia visto anteriormente y me sabia el final....(al final el protagonista muere).

Creo que como forma de hacer ver a la gente que es mejor morir que vivir indignamente, el "pograma" esta bien dirigido. Ahora que hagan de aquello un espectaculo circense...pues que quereis que os diga...da pol saco.

En fin que el muerto al hoyo y el vivo al tajo que es viernes y toca un finde de cenas navideñas por delante bastante curioso (habria que hacer Meteorismo una disertación sesuda sobre las cenas de empresa navideñas....eso si que es un espectáculo y no lo del hombre este).

Antares dijo...

Coincido con Kuko, no hay mayor espectáculo que las cenas navideñas, de las cuales tanto Meteorismo como yo huimos como de la peste..
Pero recuerdo alguna de las pocas que he ido y sencillamente, era dantesco..Corbatas en la cabeza, gente que nunca bebe y esa noche se pasa tres pueblos de rosca, señores con hijos tirando los trastos hasta a las farolas, una maravilla..
Exhorto a Meteorismo a hacer un post sobre el tema.

Jajaja dijo...

A mí, la verdad, es que este tipo de reportajes no me interesa lo más mínimo, a juego con la mayor parte de lo que echan por televisión.

Para alegato en favor de la eutanasia, "Mar adentro": yo estaba deseando que el Ramón Sampedro se muriese de una puñetera vez y que terminase aquello. ¡Qué tostón, por Dios!

Anónimo dijo...

Meteorismo, creo que mucha gente tiene claro lo que es la eutanasia, yo por lo menos lo tengo muy claro, y por eso estoy totalmente a favor de que si desgraciadamente estoy en un estado en el que yo considere que no quiero seguir viviendo, me dejen o me hagan morir.
En cuanto a lo de hacer de la muerte un 'chou' me parece repulsivo, si para tener una opinión sobre un tema como este es necesario que nos muestren en una película la muerte real de un señor, es que somos una panda de imbéciles sin criterio propio.

Dr. Flatulencias

Meteorismo galáctico dijo...

Kuko y Antares:

Tenéis razón en que un debate sobre las cenas y comidas navideñas puede tener gran interés (es un tema de alto nivel de necedad, perfecto para este blog).

Doctor Flatulencias:

Cada vez me recuerdas más a Pepiño Blanco, siempre haciendo gala de una “ostentórea” seguridad en sus ideas. Probablemente haya mucha gente que tenga claro lo que es la eutanasia o, más bien, que crea que lo tiene claro, pero ante ciertas situaciones no es tan seguro que su seguridad sea tal. Siempre se dan casos extremos en los que no es tan fácil decidir.

Imagina que yo firmo ante notario un documento en el que dejo escrito mi deseo de que se me administre un sedante letal en caso de quedar en coma por la causa que sea. Imagina que tal caso acontece y que te toca a ti notificar mis últimas voluntades a las autoridades competentes. Sigue imaginando que no se encuentra médico alguno que quiera llevar a cabo esa última voluntad mía. Si la ley me amparase supongo que algún funcionario público acabaría desconectándome para cumplir con su deber constitucional. Pero sigamos fabulando, imagina que en el tiempo que se gestiona mi desconexión ¡o milagro! despierto y comienzo a decir las tonterías habituales y a agradecer a todo el mundo el haber dilatado tanto el cumplimiento de mi última voluntad y poder seguir dando el tostón a diestro y siniestro como es habitual en mí.

Probablemente este sea un caso raro, incluso muy raro, que no tiene nada que ver con el de algunas personas que son capaces de comunicarse y de expresar en directo, y sin necesidad de papeles y notarios, su voluntad, pero yo diría que sirve para darse cuenta de que este tema no es tan sencillo como para ventilarlo con un eutanasia sí o eutanasia no.

Sobre lo de hacer espectáculo con la muerte, qué queréis que os diga, pocas cosas veo en la televisión que no tengan nada que ver con la muerte. Se puede alegar que son historias ficticias y no reales, pero siguen siendo un espectáculo que tiene a la muerte como centro del mismo ¿o no?

¡HE DICHO!

¡VIVA LA CONTROVERSIA!
¡VIVA LA PLURALIDAD!
¡VIVA PEPIÑO!

Anónimo dijo...

Respecto de lo de Mar adentro: vi la película y me gustó, pero se les notaba mucho el plumero en su crítica a la religión ( o a quienes son sus representantes).Salía un sacerdote en silla de ruedas que visitaba a Sanpedro e intentaba hacerle ver que merecía la pena vivir. La escena era grotesca: intentaban subirle en la silla al piso de arriba (el de Sanpedro) y se atascaba. Hablaban a gritos de abajo a arriba con un seminarista de voz tonta de intermediario...Esto es malicia. Más, cuando luego salía la Belén rueda en silla de idem (ruedas), ya en el piso de arriba y ahorraban la escena de la subida grotesca de la silla.
Respecto a la muerte, creo que el problema es que vivimos alejados de ella y nos creemos inmunes a ella. Hay quien filma el nacimiento de sus hijos, sus primeros pasos...¿Por qué no filmar (con mucha discreción eso sí) la muerte? Si la muerte fuera dulce, en familia, tranquila...sería un gran y reconfortante recuerdo para los hijos. Pero yo no querría ver en la tele la muerte de mis padres en un hospital, llenos de tubos, con respiradores y vías en el brazo.
Y es que, lamentablemente, la muerte ahora es cosa de hospitales y tanatorios, de enfermeras y medicamentos, de encefalogramas planos.
Yo quiero morir en casa, con mis hijos alrededor, tomándome la mano y, si hay una cámara, intentaré sonreir antes de ver la luz al final del tunel.
Zarzamora

Kupe Karras dijo...

Yo soy pro eutanasia, yo lo tengo muy claro, si veo que estoy mal, antes de tirarme años pegada a una cama me meto un cianuro y tan ricamente. Y me da igual que los beatos me intenten atacar, si Dios nos dio libre albedrío, mi cuerpo es mio y hago lo que me da la gana con él, y ya no te digo quedarme vegetal, si me quedo ciega me tiro a las vías al día siguiente.

Lo que me parece mal es los docu-dramones en que todo el mundo se forra y es morboso, si te matas, hazlo en la intimidad, y déjate de negocios.

Oye, eso de la cena de navidad, promete, anímate Meteorismo.

Antares dijo...

¡"Esijo" ese "pos" de las cenas navideñas de empresa ya!..

leoygano dijo...

cada uno que haga lo que considere oporuno con su VIDA y punto.

Javier dijo...

Saludos Meteorismo.

Como de lo que se trata es de hablar del programa y no de la eutanasia me centraré en ello.

Para empezar me parece tremendamente aburrido quedarse frente a la tele viendo como una persona estira, supongo que lentamente, la pata. Por ese motivo, no tengo la más minima intención de verlo, pero alla cada cual respecto de sus aficiones.

Otra cosa distinta es si me parece moralmente aceptable. Partiendo de la base de que lo moral o imnoral es una frontera difusa que cada cual tiende a fijar donde le place, a mi me suele ayudar el buscar ejemplos de lo que la mañoría tachan como inmoral y colocar sobre ellos las justificaciones que se hacen al tema que se debate. Cierto es que como suelen ser cosas distintas, no todo el mundo acepta la comparación, a veces un truculenta.

He leido por hay cosas como "si suscita interes, porque no", "que cada cual haga con su cuerpo lo que quiera", "es una forma de abrir el debate", etc..

Cuando yo tenía 12 años, y como yo creo que muchos miles de ninos/as, a mi lo que me suscitaba interés eran los cuerpos desnudos de las niñas de 12 (las mas mayores supongo que me asustaban). Si una niña libremente era un poco pendona y quería enseñar su cuerpo y otras intimidades a la cámara, por que impedirselo, que hiciera con el lo que quisiera, que para eso es suyo, si además se sacaba un juguete o un dinerillo para ir al cine, que mejor. A fin de cuentas, si esto a los adultos les parece mal, pues que se emita en el orario infantil. En todo caso ayudaría a abrir el debate sobre la pedofilia. No nos dejemos coaccionar por cuatro beatos obsesionados con Dios. Hay que ser más tolerante.

Cualquiera puede caer en cuenta que, nos guste o no lo más inmoral es la discreccionalidad con la que se decide que es lo aceptable y que no lo es.

Por que no emitimos abortos en directo, ejecuciones en directo, castraciones, etc, hay muchos temas a debatir ...

Bajo mi punto de vista como los venefición de este tipo de cosas no justifican el perjuicio de permitir, en justicia, con iguales argumentos otras muchas, preferiria que no se hiciese.

En todo caso, el morbo es insaciable, ¿que no veremos a continuación?