domingo, 15 de abril de 2007

Por amor al arte



Ayer sábado, para no dedicar la tarde a estar sentado frente a la tele o delante del ordenador escribiendo sandeces en este blog o en otros de similar catadura, fui a ver la obra de teatro “amateur” protagonizada por mi buen amigo Ricardo. Es una obra organizada por la Fundación La Semilla para recaudar fondos para causas benéficas. En este caso su meta es conseguir dinero para comprar una “fregoneta” a la gente de cierto poblado de Ruanda. Pero lo que me mueve a escribir este artículo (ya me siento un periodista de la talla de Belén Esteban y Karmele Marchante) no es hacer una loa a las buenas intenciones de estas personas sino al más que decente resultado del trabajo realizado por un puñado de personas con poca o, en el caso del protagonista (mi amigo Ricardo), ninguna experiencia en el mundo de teatro (salvo la que todos adquirimos en el mundo laboral a base de hacer el paripé día a día).

Me llena de gozo ver de lo que es capaz una persona con la ayuda de su fuerza de voluntad y su ilusión, eso sí, compartidas con las del resto de los componentes de este simpático grupo teatral. Es increíble ver como una persona que ha dedicado su vida a la ingrata profesión de la informática, de la noche a la mañana (para ser realistas, con un buen lote de meses de ensayos) es capaz de salir a un escenario para interpretar una obra musical. Sé que el gran crítico, Risto Mejide, habría puesto a la altura del betún las capacidades musicales de algunos de los cantantes de “Juan sin miedo” (ese es el título de la obra que nos ocupa), pero teniendo en cuenta que ninguno de ellos ha tenido a su disposición los medios docentes de “La Academia OT”, seguro que hubiese sido indulgente con el resultado obtenido.

El teatro estaba lleno de niños, niños extremadamente ruidosos y pesados en su mayoría o, por lo menos, la pesadez de algunos era suficiente para incordiar a toda la concurrencia con su desconocimiento del concepto de silencio. Pero a pesar de las continuas interrupciones de esas “tiernas criaturas”, los actores continuaron la representación sin fallo alguno o, por lo menos, sin fallos que yo pudiera detectar.

Mi enhorabuena a estos artistas por el buen trabajo realizado y mi reconocimiento por su esfuerzo desinteresado (creo que su caché asciende a cero euros por representación). Confío en que consigáis comprar esa “fregoneta” tan necesaria para los habitantes del pueblo ruandés.

Para el que quiera acudir a ver la obra y contribuir con su donativo a la causa que ha movido todo este montaje, en esta web podrá hacer su reserva.

P.D.- A ver si Carmen Sevilla renueva el repertorio de Cine de Barrio y lleva a artistas revelación como el gran Ricardo Hidalgo (no me negaréis que tiene un nombre perfecto para el mundo de la farándula) para que los apadrinen actores consagrados de la talla de, por ejemplo, Joselito.

sábado, 7 de abril de 2007

Se acabó el "descanso" vacacional

Sólo falta un día para que las ansiadas vacaciones de Semana Santa concluyan (a algunos les queda el lunes también, pero no es mi caso). Montones de personas soñaban con pasar unos maravillosos días de sol primaveral en cualquier sitio alejado de su domicilio actual. Parece que si no te alejas de casa las vacaciones no tienen sentido, así que casi todo el mundo se lanzó a la carretera el miércoles para “aprovechar” al máximo esta espectacular ristra de días festivos que, vista a estas alturas, ya no parece tan larga hace unos días.

Acabo de escuchar en la tele que hoy, sábado, ya está habiendo atascos en la carretera de Burgos y en la de Valencia. Parece que algunos ya se han hartado de pasar frío y calamidades en casa ajena. Los que iban de gorra a casa de algún familiar o amigo volverán menos mustios que los que se han gastado un dineral para estar todo el día con el paraguas abierto o metidos en el apartamento o casa rural que alquilaron para “relajarse” estos días.

A pesar de que me aburro muchas veces por pasar los días festivos e incluso las vacaciones en mi hogar, cuando veo las torturas a las que se somete la gente para “disfrutar” de sus vacaciones, me alegro de ser tan raro e insociable. Estos días, en lugar de pasar horas con el culo pegado al asiendo del coche y la mirada fija en las rayas de la carretera, discutiendo sobre qué restaurante será el mejor para comer con una panda de amigos muy demócratas que todo lo quieren decidir por consenso, o viendo procesiones que siempre me han resultado un tremendo rollo, he aprovechado para limpiar a fondo los muebles de la cocina y para meter a la lavadora las cortinas (alguien me insinuó hace poco que las tenía hechas un asco), pero como eso no ha sido suficiente para ocupar mi excesivo tiempo libre, también he corrido mucho para preparar la Maratón de Madrid que, si nada cambia, tendrá lugar este próximo día 22. Pero lo que más me ha gustado de todo lo que he hecho estos días es, sin duda alguna, ver esa gran película que es Rocky Balboa. De hecho acabo de verla ahora mismo ¡Qué grande es Stallone! Ha hecho que me brotasen las lágrimas y que vibrase de emoción viendo la gran pelea entre el anciano Rocky y el joven campeón de los pesos pesados.

Recomiendo a todo el mundo que ha sufrido de humedad y frío constantes esta Semana Santa que, para olvidar sus cuitas vacacionales, vaya al cine a ver Rocky Balboa. Con eso olvidaréis el mal trago pasado. Y al año que viene, ya sabéis, a disfrutar de vuestro hogar, que para algo lo tenéis. Los que tienen casa la abandonan en cuanto tienen un día libre, y los que no la tienen no dejan de llorar por ello para, cuando la tengan, hacer lo mismo. ¡No hay quien entienda al ser humano!

martes, 3 de abril de 2007

La fealdad tiene solución con "Cambio Radical"


A falta de Gran Hermano y Operación Triunfo, he comenzado a seguir con interés ese nuevo programa llamado “Cambio Radical”. A pesar de su nombre, no tiene nada que ver con la política de ZP. Como ya sabréis la mayoría de vosotros, se trata de un bonito programa en el que gente fea se presenta a un proceso de selección para, en caso de dar la suficiente pena a los organizadores o, si su fealdad es tal que pudiera ser objeto del interés de una gran parte de los televidentes, acabarán siendo sometidos a unas cuantas operaciones de cirugía estética, ocular, dental , capilar y lo que se tercie, para acabar consiguiendo esa belleza que siempre soñaron descubrir al mirarse en el espejo.

Hay quien piensa que este programa es una aberración porque se arriesga la salud de los participantes en aras de conseguir audiencia. Es cierto que someterse a un lifting, una operación ocular, una liposucción, un arreglo integral de la dentadura, un implante de silicona en el pecho, etc., tiene su riesgo, pero también es cierto (supongo yo) que quien se somete a eso lo hace porque le da la gana y porque cree que va a obtener un beneficio que le hará olvidar el sufrimiento de tantas incisiones de bisturí en sus carnes.

Puede parecer estúpido que algunos sintamos curiosidad por ver cómo a una persona fea (feísima), los cirujanos, dentistas y estilistas consiguen convertirla en alguien con un atractivo bastante notable, pero el caso es que yo soy uno de esos bichos raros (tal vez no seamos tan pocos).

¿Está mal que alguien se aproveche del deseo de un feo de convertirse en guapo para montar un espectáculo y ganar dinero? ¿Debería avergonzarme de sentir curiosidad por ver el resultado de esa serie de operaciones a las que someten a esa víctima voluntaria? ¿Será la presión social ejercida sobre los feos la que mueve a algunos a someterse a esas torturas quirúrgicas para liberarse de esa supuesta o real marginación a la que están sometidos?

Probablemente algunas de las personas que se prestan a participar en un programa así (gente acomplejada y con unas ganas inmensas de sentirse aceptada socialmente y, lo más importante, por ellos mismos), serán fácilmente manipulables y aceptarán cualquier cosa que se les sugiera por parte de esos grandes profesionales que ponen a su disposición.
¿Quién utiliza a quién? ¿La clínicas al feo o el feo a las clínicas? Supongo que, como en todo intercambio comercial, cada cual se beneficia del otro. ¿Es eso ilícito? Tal vez si el paciente es tonto y se le manipula para convencerle de someterse a intervenciones que no le hacen falta y que ponen en riesgo su salud, la cosa sería grave, pero si la necedad no es lo único que puebla la mente del potencial paciente, supongo que todos están libres de pecado.

Pido a los lectores que me orienten (también pueden insultarme) para salir de este mar de dudas en el que me hallo. Los remordimientos de conciencia por no saber si mi curiosidad es legítima o malsana me corroen y no me dejan conciliar el sueño.

martes, 27 de marzo de 2007

¡Esto es la guerra!

Al final tenía razón Felipe González Márquez (¡qué gran estadista!). El clima prebélico que con su gran olfato político había detectado, estalló ayer en forma de patada en los testículos propinada por un “demócrata” del PNV a don Antonio Aguirre (dirigente del Foro de Ermua).

Reconozco que, de no ser porque estas cosas ocurren en la realidad y, además, las patadas en los huevos duelen mucho, la estampa que pudimos presenciar ayer a las puertas del Palacio de Justicia de Bilbao, habría sido bastante divertida. Digna de una película de los hermanos Marx.

Ver a unos llamando fascistas a los otros y a los otros llamando lo mismo a los unos era verdaderamente esperpéntico. No sé quién comenzó a increpar a quién, pero si tuviese que apostar, no dudaría en apuntar a esa gran masa de fans de Ibarreche y de Otegi que, aunque no sean del mismo partido, cuando se trata de atacar a los “opresores españolistas”, parecen uña y carne o, como dicen en Venezuela, uña y mugre (esto último es un detalle que muestra mi gran eclecticismo cultural).

¡Qué besos daban algunas señoras al Lehendakari y al batasuno! ¡Cuánto amor! Tanto empalago besucón cuadra malamente con los exabruptos que, tras los besos, lanzaban a los osados ciudadanos que se atrevieron a llevar a Mr. Spock ante los tribunales por haber contravenido la ley (no uso lo de presuntamente porque el mismo acusado reconoce que se reunió con Batasuna y que seguirá haciéndolo).

Ciudadanos (y ciudadanas), las hostilidades se han desatado con violencia física descontrolada. Ahora sólo nos queda protegernos y, atendiendo a las tácticas de ataque que emplea el enemigo, sugiero a quienes lean esto que acudan presurosos comprarse una coquilla para proteger sus partes púdicas.

¡Rápido, las existencias se agotan!

jueves, 22 de marzo de 2007

¡Qué suerte tiene Otegi!


ZP, su gobierno y sus fans siguen empeñados en decir que el diálogo con ETA se rompió cuando pusieron el bombazo en Barajas. Continúan diciendo que el PP está haciendo una política indigna por no estar al lado del gobierno en un tema tan trascendental como el terrorismo, pero yo me pregunto ¿cómo se puede apoyar a alguien que dice una cosa y hace otra (eso me parece a mí, por lo menos)?
Si de verdad no encontraban motivos suficientes para mantener la acusación al batasuno, podrían haberla retirado hace mucho tiempo y no esperar hasta el último instante. Además, así se hubiesen ahorrado los 400.000 euros que parece que ha costado su detención . ¡Cómo se puede ser tan cutre! Peor aún ¡Cómo se puede creer lo que dicen estos cutres para justificar su favor a Batasuna!

Es posible que no estén dialogando con etarras sentándose en una mesa con ellos, pero con sus actos están tendiéndoles la mano un día sí y otro también. Ellos dando cosas a los “gudaris” vascos, y éstos, en señal de agradecimiento, ponen en evidencia a nuestros ¿benévolos? gobernantes (Barrena, encantado con la retirada de cargos a Otegi, acusa al PSOE de incumplir sus compromisos firmados).

Nos cuentan tantas milongas que yo ya me fío más de lo que dicen estos cretinos independentistas apologetas del terrorismo que lo que dicen mis demócratas y amantes de la libertad gobernantes. ¡Hasta dónde hemos llegado!

En fin, este es el rollo de siempre, quien ostenta el poder (político o de comunicación), dice las mentiras que le place (con gran solemnidad, eso sí) y el vulgo, que es tonto en un alto porcentaje (me incluyo en ese estulto grupo) prefiere creer las falsas palabras que interpretar los hechos y caerse del guindo.

Somos así, necesitamos creer en alguien y, desgraciadamente, solemos quedarnos prendados del más imbécil, cosa que, si por lo menos el tonto de turno se expresase con brillantez, podría ser hasta comprensible ¡Pero cómo puede tener tantos adoradores ZP! ¡Si sólo dice majaderías! (y muy mal dichas).

A ver si Raquel Mosquera nos da alguna exclusiva, que está el panorama informativo muy monótono.

¡LIBERTAD PARA JULIÁN MUÑOZ! (¿Hay alguna razón más humanitaria que evitar que se marchite el gran amor que se tienen él y la Pantoja?)

domingo, 18 de marzo de 2007

La calle es de todos


Hubiese sido bello ver coloreada de rojo y amarillo (sin morado) la manifa contra la guerra de Irak. Me hubiese quedado extasiado si, además, hubiesen hecho sonar el himno español. Hubiese sido tan bello como increíble porque, para qué vamos a engañarnos, no es que piensen que el PP (la derechona, la caverna fascista, los herederos del franquismo) se ha apropiado de esos “queridos” símbolos de todos los españoles, es que, sencillamente, hay muchos que siguen viendo en ellos la sombra de Franco. Cierto es que durante el régimen del Caudillo se usaba con exceso la simbología patria, pero no es menos cierto que al Generalísimo le encantaba la paella (le gustaba comerla los jueves, por cierto) y no creo que por eso haya gente que evite comer tan suculento manjar.

En cualquier caso, como somos seres de costumbres y de etiquetas, a quien asocia el franquismo con la bandera y el himno españoles, le costará aceptar tales símbolos separadamente del ogro fascista y procurará apartarse de ellos para que nadie pueda asociarlo, aunque sea equivocadamente, con esas cosas que tanto detesta y contra las que tanto luchó (esto último lo digo de cachondeo porque me temo que entre los antifranquistas de hoy quedan muy pocos que luchasen contra don Francisco). Por otro lado, aquellos a quienes gusta incomodar a la progresía, les encantará sacar a pasear la enseña nacional, no tanto por el orgullo de exhibirla como por el gozo de ver el enfado que eso causa en sus oponentes políticos. Probablemente sean sentimientos similares los que muevan a algunos a ondear banderas de la URSS con la efigie de Lenin o con la de otro gran “humanista” de nuestra era: el Che.

domingo, 11 de marzo de 2007

Otra más

¿Se convocarán más “manifas”? Yo, particularmente, diría que sería mejor dejarlo durante un tiempo, que la gente se va a cansar. Y es que esto es como los chistes de Chiquito, al principio uno se parte de risa (por lo menos yo lo hacía), luego sólo te ríes un poco y, finalmente, acabas harto del “jaaaaarllll”, del “comoooooorrrlll” y del “fistro”.

La verdad es que fue un éxito, allí había mucha gente, muchas banderas españolas (lo siento por esos a los que les salen sarpullidos cuando ven tantas juntas) y pocos símbolos fascistas. En El País sacan sólo dos fotos en las que aparece una bandera con el escudo Franquista y otra con una pancarta en la que se lee “España, una, grande y libre”, así que supongo que no habría muchas más, porque, en tal caso, se habrían despachado a gusto mostrándolas, cosa que me parecería normal.

Un nuevo éxito de convocatoria, sí, pero yo sigo viendo a este tipo de manifestaciones masivas (muy masivas) el peligro de que sus convocantes se endiosen al verse arropados por tantísima gente y se olviden de que, al llegar al poder, deberían hacer lo que tanto se empeñan en exigir al actual gobierno.

Somos muchos los que estamos en contra de lo que suponemos que el PSOE está haciendo. Digo “suponemos” porque, desgraciadamente, no nos explican nada y sólo vemos que Otegi es una estrella mediática y que De Juana Chaos ha conseguido algo que seguramente no puedan conseguir otros reclusos más “simpáticos” como Julián Muñoz. Pero a pesar de no estar de acuerdo con la actuación de nuestro respetado ZP, algunos nos damos cuenta de que las leyes siguen siendo muy benignas para los terroristas y que esas leyes han podido cambiarse durante los gobiernos del PP y los del PSOE, pero cuando tienen la posibilidad de hacerlo, misteriosamente, se olvidan de ello.

Señores del PP y señores del PSOE (en esos “señores” van incluidas las señoras, que no se me enfade Doña María Teresa Fernández de la Vega), actúen cuando ostenten el poder y nos ahorraremos tanto salir a la calle para pedir al gobierno actual que haga lo que no hizo el anterior.

¡He dicho!